
Las violencias sexuales y las violencias basadas en género no solo se sostienen por prácticas materiales y relaciones desiguales de poder, sino también por imaginarios sociales y representaciones profundamente naturalizadas que las vuelven tolerables, silenciosas o incluso invisibles. La investigación De lo privado a lo público: violencias sexuales y de género en la Universidad Nacional de Colombia, coordinada por Marta Zambrano, Diana Guzmán y Dora Isabel Díaz, constituye un aporte central para comprender cómo estas violencias se producen, se reproducen y se disputan en el plano simbólico de la vida universitaria.
El estudio —realizado entre 2021 y 2022 por un amplio equipo interdisciplinario— propone un desplazamiento decisivo: sacar las violencias sexuales del ámbito de lo íntimo, lo anecdótico o lo excepcional, y reinscribirlas como un problema público, estructural y cultural. Este tránsito de lo privado a lo público no es solo institucional o jurídico, sino, sobre todo, imaginario.
Imaginarios que naturalizan la violencia
Uno de los hallazgos más significativos del trabajo es la distancia entre las experiencias vividas por estudiantes y su reconocimiento explícito como violencia. Aun cuando una parte sustantiva del estudiantado ha experimentado prácticas de acoso, intimidación o abuso sexual, muchas de estas no son inicialmente nombradas como tales. Este desfase revela la fuerza de imaginarios normalizadores, que inscriben ciertas agresiones dentro de lo “esperable”, lo “menor” o lo “propio de la vida universitaria”.
Desde esta perspectiva, el estudio aporta al campo de los imaginarios sociales al mostrar que la violencia sexual no se limita a actos individuales, sino que se ancla en representaciones compartidas sobre el cuerpo, el deseo, la autoridad académica, la masculinidad, la feminidad y el mérito. Tales representaciones operan como dispositivos simbólicos de silenciamiento, que inhiben la denuncia, desplazan la responsabilidad hacia las víctimas y refuerzan la idea de que el problema no amerita intervención colectiva.
El continuum de la violencia como trama simbólica
La investigación introduce además la noción de continuum de las violencias basadas en género como una clave interpretativa fundamental. Desde este enfoque, las violencias sexuales en la universidad se entienden como parte de trayectorias vitales más amplias, atravesadas por experiencias previas en la familia, la escuela, el espacio público y las redes digitales.
Este continuum no solo describe una acumulación de hechos, sino una trama simbólica persistente, donde los imaginarios patriarcales se reconfiguran y actualizan en distintos contextos. La universidad aparece así como un espacio ambivalente: reproduce las violencias, pero también produce fisuras en los sentidos dominantes, habilitando procesos de cuestionamiento, politización y disputa cultural.
De la representación de la víctima a la agencia colectiva
Otro aporte relevante al campo de los imaginarios y las representaciones es el desplazamiento de la figura de la víctima pasiva hacia la de sujetos que resisten, narran y reinterpretan sus experiencias. A través de relatos cualitativos y del análisis de acciones colectivas —particularmente de colectivas feministas—, la investigación muestra cómo el acto de nombrar la violencia transforma el dolor individual en lenguaje político y acción pública.
Las denuncias colectivas, el escrache y otras formas de visibilización no aparecen aquí como simples respuestas coyunturales, sino como intervenciones en el orden simbólico universitario, que tensionan los imaginarios de neutralidad, prestigio académico y autoridad incuestionable. Se trata de prácticas que disputan quién puede hablar, qué cuenta como violencia y qué formas de justicia son socialmente legítimas.
Universidad, imaginarios institucionales y disputa por la justicia
El análisis crítico de la política institucional muestra que los protocolos formales conviven con imaginarios institucionales que minimizan las violencias, protegen jerarquías y reproducen la desconfianza. Así, la dificultad para acceder a la justicia no es solo administrativa, sino representacional: se juega en las formas de creer, dudar, minimizar o deslegitimar los relatos de quienes denuncian.
En este sentido, De lo privado a lo público ofrece herramientas conceptuales valiosas para pensar la universidad como un campo de lucha simbólica, donde se confrontan imaginarios patriarcales, burocráticos y contrahegemónicos en torno a la violencia, la verdad y la reparación.
Un aporte al debate público y a los estudios de imaginarios
Más allá del caso colombiano, esta investigación dialoga con debates más amplios de Iberoamérica sobre género, poder, memoria y justicia. Su contribución al campo de los imaginarios y las representaciones radica en mostrar que transformar la violencia requiere también transformar los sentidos que la sostienen, los lenguajes que la nombran y los marcos culturales que la vuelven posible.
Desde esta perspectiva, el texto no solo documenta una problemática, sino que interpela a la sociedad y a la academia a asumir la producción de imaginarios como un terreno central para la construcción de universidades —y sociedades— más justas, seguras y libres de violencias.
Video De lo Privado a lo Público: